Regla 50/30/20 (por qué no la seguimos)

Andrea

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20 feb 2025

20/2/25

20/2/25

7:43 minutos de lectura

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Administrar nuestro dinero de forma óptima y tomar control de nuestras finanzas puede parecer abrumador, pero hay ciertos parámetros que nos pueden simplificar el proceso y servir como guía para construir una base financiera sólida. Entre ellas se encuentra la regla 50/30/20.Esta es una herramienta bastante efectiva para distribuir nuestros ingresos de una forma óptima que nos asegura que podamos cumplir con nuestras necesidades, darnos nuestros gustos y alcanzar nuestros objetivos financieros a largo plazo.Vamos a ver en qué consiste esta regla y si se adapta a tus necesidades. También vamos a compartir por qué nosotros no la seguimos, a pesar de que creemos firmemente que es una de las mejores maneras de administrar nuestros ingresos y es una guía que todos deberíamos usar como base.Esta regla consiste en dividir nuestros ingresos mensuales en 3 categorías principales: necesidades (50%), gustos (30%) y ahorro e inversión (20%)

1️⃣ Categoría: Necesidades (50%)

Esta categoría abarca todos los gastos esenciales para tu vida diaria. Imagina todos aquellos elementos que necesitas para tu día a día. Esto incluye cosas como:Vivienda: alquiler o hipotecaAlimentación: mercado (excluye salidas a restaurantes o delivery de comida)Servicios: electricidad, agua, gas, internet, etc.Transporte: gasolina, mantenimiento, peajes, transporte público, etc.Seguros: salud, carro, hogar, etc.Pago de deudas: préstamos estudiantiles, préstamo de carro, etc.El argumento más común en contra de esta regla es: “No me alcanza con el 50% de mis ingresos para cubrir todas mis necesidades”. Y esto es algo muy común, pero que en su mayoría es la consecuencia de mantener un estilo de vida que realmente no podemos costear según nuestros ingresos.Si se te está yendo 50% o más de tus ingresos solamente en vivienda, lamentamos decirte que no estás gestionando bien tu dinero. Ojo, no lo decimos para hacerte sentir mal o algo similar, simplemente es una realidad. Y si esto no cambia, tu futuro financiero no va a ser muy prometedor.Por lo que si estás en una situación donde se te va el 70%, 80% o hasta más en necesidades, es necesario que tomes medidas. Siendo muy transparentes, solo hay 2 cosas que puedes hacer: reducir tus gastos o aumentar tus ingresos, y ajustar tu estilo de vida en consecuencia.Este 50% de tus ingresos destinado a necesidades asegura que cubras tus gastos sin comprometer tu bienestar ni tu futuro financiero.

💡 TIP: Los gastos principales de una persona se suelen centrar en vivienda, transporte y alimentación; y es donde se suele poder hacer mayores ajustes para alcanzar esa meta de 50%.No tiene absolutamente nada de malo vivir en un apartamento más pequeño o no manejar un carro del año mientras tomamos control de nuestras finanzas y nos enfocamos en construir un futuro financiero. Podemos llegar a tener todo lo que queremos, pero debemos hacerlo gradualmente.

2️⃣ Categoría: Gustos (30%)

En nuestro presupuesto puede (y debe) existir un espacio para las cosas que nos gustan y disfrutamos hacer. Es por eso que en la regla 50/30/20 existe un 30% destinado para los gustos.¿Qué incluye “gustos"? Literalmente, lo que a ti te guste y disfrutes hacer. Pueden ser viajes, salidas al cine, restaurantes, conciertos, o incluso ropa, accesorios y electrónicos, o actividades que disfrutas hacer como un deporte extremo o similar. Las posibilidades son ilimitadas; pero tu presupuesto no lo es, desafortunadamente.Pero el hecho de que tu presupuesto no sea ilimitado no es algo malo. De hecho, esto nos hace apreciar aún más las cosas que queremos y disfrutamos hacer, mientras destinamos también una parte de nuestros ingresos al ahorro y la inversión para asegurar nuestra estabilidad y futuro financiero, donde entra la categoría #3.

3️⃣ Categoría: Ahorro e Inversión (20%)

La última categoría, el ahorro e inversión, es la que menos les gusta a muchos hoy en día, pero la más importante para nuestro futuro.Siempre decimos que a muchas personas les resulta difícil ahorrar e invertir para su futuro porque lo ven como algo lejano e inclusive ajeno, a pesar de que somos nosotros mismos.No es tarea fácil visualizarse a 15, 20 o 30 años y planificar para ello cuando en muchas ocasiones no sabemos ni qué queremos hacer en las próximas semanas o meses. Pero recuerda, tu “yo del futuro” agradecerá enormemente que hayas tomado control de tu dinero y hayas decidido ahorrar e invertir desde temprano. Esa es una garantía hacia la tranquilidad financiera y quizás lo mejor que puedas hacer hoy por ti y para ti.Aquí la idea es destinar un 20% al ahorro e inversiones, y trazar objetivos poco a poco. De este 20% pueden surgir muchas metas en un orden determinado que nos asegure ese progreso financiero, incluyendo armar nuestro fondo de emergencias (de 3 a 6 meses de gastos fijos disponible en todo momento), ahorros para objetivos a corto y mediano plazo como comprar una casa, un carro nuevo, etc, y por supuesto el ahorro y la inversión para nuestro retiro, ya sea a través de un plan como un 401(k), una IRA, o incluso una cuenta de inversión regular si no tenemos acceso a ese tipo de cuentas con beneficios fiscales (si vives en otro país, esto en definitiva no es una limitante).Lo ideal es invertir como mínimo un 10% de nuestros ingresos para el retiro. Una vez hayamos completado nuestro fondo de emergencias y estemos encaminados en nuestros ahorros a corto y mediano plazo, si podemos llevar este porcentaje a 20%, será aún mejor, ya que este es el porcentaje considerado adecuado para poder llegar a la jubilación y poder mantener el mismo estilo de vida que llevamos hoy por hoy.

¿Y si no funciona para mi?

Es una realidad que esta regla no se puede ajustar al 100% de las personas por diferentes motivos. Tal vez para alguien es realmente imposible cubrir sus necesidades con el 50% de sus ingresos y necesite un 70% para ello. En ese caso, es esencial hacer ajustes en nuestro presupuesto que no sabotee nuestro futuro financiero; por lo que debemos hacer sacrificios, al menos a corto plazo, y reducir nuestro presupuesto de gustos para poder destinar ese 20% para ahorros e inversión.Un gran error que muchas personas cometen es que priorizan las necesidades y los gustos antes que el ahorro. Deberíamos automatizar nuestras finanzas para que esos ahorros sean la prioridad, y luego manejar el resto de nuestros gastos con el 80% restante.Si ganas $3,000 al mes netos, procura ahorrar de forma automática $600 y disponer para tus gastos (necesidades y gustos) $2,400. De acuerdo a la regla 50/30/20, esto implica que debes destinar $1,500 a necesidades y el resto, es decir $900, a gustos.

Si $1,500 no es suficiente para tus necesidades sino que necesitas $2,000, por ejemplo, puedes reducir el presupuesto de gustos a $400 y empezar a enfocarte en incrementar tus ingresos o reestructurar tus necesidades para que representen el 50% de tus ingresos en lugar del 66%.

Si actualmente te resulta imposible llegar a ese 20% en ahorros porque tu situación financiera está realmente deteriorada, haz un esfuerzo para comenzar por un 10% e ir ajustando poco a poco, bien sea reestructurando tu presupuesto o incrementando tus ingresos, llegar a ese 20%. ¡Es una gran expresión de cuidado propio!

Por qué no seguimos esta regla

Aunque pensamos que esta regla ofrece grandes beneficios y ayuda a muchas personas a gestionar de forma óptima su dinero gracias a su simplicidad, prioridades y el equilibrio que ofrece, no es una regla para todo el mundo. De hecho, nosotros no la seguimos.

¿Por qué? Bueno, ahorrar e invertir un 20% de nuestros ingresos nos va a permitir jubilarnos y darnos un estilo de vida similar al que tenemos en la actualidad, lo cual da mucha tranquilidad, pero esto implica una edad de jubilación tradicional a los 65-67 años.

Si quieres retirarte antes de la edad tradicional, lo cierto es que ahorrar e invertir un 20% no va a ser suficiente. Sobre todo porque antes de la edad tradicional de jubilación no tendrás beneficios como la seguridad social, por lo que vas a depender 100% de tus activos para poder vivir, si es que deseas alcanzar esa meta.

En nuestro caso, desde jóvenes decidimos 2 cosas: la primera es que no nos queríamos retirar a esa edad tradicional de 65 años, y la segunda es que al retirarnos no queremos un estilo de vida como el que llevamos en la actualidad. Queremos uno mejor.

Por eso, decidimos ser verdaderamente agresivos por más de una década con nuestros ahorros e inversiones, de manera que nos permita no solamente retirarnos antes de la edad tradicional, sino hacerlo con un estilo de vida un tanto mejor al que llevamos actualmente. En un punto, logramos ahorrar el 70% de nuestros ingresos sin hacer mayores sacrificios en nuestro estilo de vida (no creas que comíamos arroz y caraotas/frijoles/habichuelas para ahorrar dinero!).

En vez de alquilar el apartamento más grande y más lujoso y tener el carro del año, nos enfocamos en aumentar nuestros ingresos sin inflar nuestro estilo de vida, y al mismo tiempo incrementar nuestros ahorros e inversiones para poder comprar el recurso más valioso que hay: el tiempo.

Para nosotros, fue y sigue siendo una cuestión de prioridades. ¿Qué preferimos como pareja o individuos? ¿Gastar $300 cada mes en una cena para montar las fotos en Instagram y que todos vean a los lugares “fancy” que vamos a cenar porque “somos exitosos” y la gente tiene que saberlo, o gastar $50 en una cena en un lugar que de por sí nos encanta y ahorrar esos $250 para aportar a una Roth IRA?.

Una opción implica una satisfacción inmediata y “quedar bien” socialmente; la otra implica gratificación tardía pero con un impacto muchísimo mayor en nuestro futuro, ya que vamos a poder invertir nuestro tiempo como queramos en vez de tener que estar trabajando por décadas en un lugar que ni nos llena, contando los días para que llegue el momento de dejar de hacerlo.

Lo cierto es que gracias a esas decisiones que tomamos en su momento, que ni siquiera las consideramos sacrificios sino actuar de forma racional teniendo todas las variables en cuenta, pudimos ahorrar e invertir lo suficiente como para decidir dedicar el 100% de nuestro tiempo a Endeuda2 en 2022, a pesar de que no ganar tanto como con nuestros trabajos tradicionales. Esto nos llena muchísimo más y nos hace infinitamente más felices, sin sacrificar nuestro futuro financiero porque llevamos años encargándonos de él.

Si no hubiéramos ahorrado e invertido agresivamente durante todo este tiempo, la verdad es que nunca nos habríamos sentido preparados para dar el paso porque tendríamos un estrés financiero muy alto. Por lo que podemos confirmar que gracias a esas decisiones del pasado, hoy estamos viviendo una vida mucho más plena y con más propósito. ¡Todo gracias a tener un plan financiero y llevarlo a cabo!

Trabaja y gestiona tus finanzas en función de ti, no de las expectativas de los demás. En el futuro esas pequeñas decisiones que tomaste a lo largo de los años van a marcar toda la diferencia.

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