Programa Liquidación de Deudas: Cómo funciona, y por qué no lo recomendamos

Carlos

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3 feb 2025

3/2/25

3/2/25

7:20 minutos de lectura

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Un programa de Liquidación de Deudas (Debt Settlement en inglés) es un programa financiero en el que se negocia con los acreedores para pagar menos de lo que debe (usualmente en tarjetas de crédito), acordando un monto reducido como "pago total" de la deuda original.

Es un proceso que suele realizarse mediante una agencia o institución financiera. La idea es saldar la deuda pagando solo una parte de la misma. Lo usual es que se negocie para pagar entre un 10% y un 50% de la deuda original, pero es posible negociar hasta un 80% menos.

Aunque es un programa que no recomendamos (por razones que hablaremos abajo), puede ser una de las pocas alternativas para ciertos problemas de endeudamiento que llegan al punto de la desesperación financiera. Podría funcionar si se tienen deudas muy elevadas en tarjetas de crédito y pagarlas es absolutamente inviable pero no se quiere pasar por el proceso legal de una bancarrota.

Cómo funciona

El proceso exacto de Liquidación de Deuda puede variar dependiendo de diferentes factores, como si la deuda ya está en collection (cobranzas) o aún sigue con el prestamista original, si el contacto lo inicia el deudor o un agente profesional, y el estado en el que el deudor vive ya que algunos estados tienen reglas más estrictas que otros.

Aunque es posible realizar este proceso por cuenta propia, si ya se tomó la decisión de realizar el programa, nuestra sugerencia es que se realice mediante una compañía de liquidación de deudas o un abogado de liquidación de deudas.

El proceso general de liquidación de deuda es relativamente sencillo y suele tardar entre 12 y 48 meses. Sin embargo, algunas deudas solo se pueden negociar después de que haya transcurrido un cierto período de tiempo desde el último pago vencido, que podría ser 90, 120 o 150 días.

Evaluación financiera

Primero se realiza una evaluación financiera. Una agencia de asesoría crediticia analiza tu situación económica y determina si un el programa es adecuado para ti. Esta evaluación suele ser gratuita y se realiza por teléfono.

Te invitamos a consultar con nuestro equipo antes de contactar directamente a la agencia, nuestros consultores aclararán todas tus dudas y estarán disponibles para ti durante todo el proceso.

Puedes comunicarte con uno de nuestros consultores por chat o agendar una llamada a través de nuestro WhatsApp. Es completamente gratis, si quieres saber más sobre este servicio de consultas ve aquí.

Firma del acuerdo

Si el programa de Manejo de Deudas es la mejor opción, la agencia procede a crear un acuerdo que debe ser firmado por el deudor.

💡 Antes de firmar el acuerdo puedes consultar con la persona de nuestro equipo que te ayudó inicialmente para confirmar que el acuerdo efectivamente te beneficia.

Suspensión de pagos

Generalmente, la mayoría de personas no tienen el efectivo suficiente para ofrecer una liquidación a los acreedores, para ahorrar una cantidad relevante la compañía de liquidación va a pedir al deudor que deje de pagar sus tarjetas y en su lugar ahorrar ese efectivo en una cuenta de depósito en garantía.

Esto puede ocasionar que los acreedores hostiguen al deudor a pagar el saldo pendiente.

La idea es encontrar una cantidad mensual que el deudor pueda ahorrar para alcanzar un monto ideal que le permita a la compañía liquidación negociar con los prestamistas y llegar al acuerdo de liquidación.

Esta estrategia aunque es efectiva tiene un costo crediticio negativo importante ya que al dejar de pagar tus tarjetas se irán reportando los impagos a tu historial.

Negociación

Una vez que se alcancen los fondos suficientes para realizar la oferta de liquidación, la compañía llaman a cada uno de los acreedores para negociar.

Si llegan a un acuerdo en donde el acreedor acepte el monto menor adeudado como forma de pago total, el deudor firma una oferta de acuerdo formal y se usa el efectivo ahorrado en la cuenta de depósito en garantía para pagar el saldo negociado, el cual suele ser entre un 10% y un 50% de la deuda original, aunque es posible negociar hasta un 80% si la situación del deudor califica.

A partir del acuerdo, los acreedores cesan la hostigamiento para cobrar su deuda.

Liquidación

Una vez que se realiza el pago de liquidación, las cuentas aparecerán en el reporte de crédito del deudor como "Settled" (saldada en español), pero también pueden ser reportadas como "pagadas según lo acordado" o "no pagada en su totalidad".

Esta es una marca negativa ya que al final no se pagó la deuda original.

¿Por qué un prestamista aceptaría una oferta de liquidación si al final es menos dinero del que se le debe?

Hay que dejar claro que este tipo de programas no existe por la benevolencia de los prestamistas. Si una persona es absolutamente incapaz de satisfacer su deuda porque es simplemente inviable, tienen la alternativa de declararse en bancarrota.

Cuando una persona se declara en bancarrota, existe la posibilidad de que el prestamista no pueda recuperar su dinero. Por eso prefieren la posibilidad de recibir algo que no recibir nada. Su mejor opción es mostrar flexibilidad y permitir que el deudor pague una fracción del total adeudado.

Esto no quiere decir que todos los prestamistas van a preferir algo que nada, es posible que durante las negociaciones se muestren renuentes a reducir el saldo adeudado y prefieran probar su suerte en una reunión reunión 341(a).

Beneficios del Programa Liquidación de Deudas

Reducción del monto total adeudado: El beneficio principal es que se puede pagar menos de lo que originalmente se debía, en algunas ocasiones bastante menos.

Es relativamente rápido: En comparación con otras alternativas, la liquidación suele ser una solución más rápida a problemas de endeudamiento elevado.

Se evita la bancarrota: Aunque la liquidación deja una marca negativa en el crédito, es menos negativa que la bancarrota y el proceso suele ser menos estresante.

El crédito puede recuperarse más rápido: Como con cualquier evento adverso que afecta el crédito, el impacto negativo de la liquidación de deuda se disipa con el tiempo. Pero a diferencia de la bancarrota, que puede tener repercusiones permanentes en el historial de crédito, la caída por la liquidación de deudas puede revertirse en unos pocos años.

Desventajas del Programa Liquidación de Deudas

Costos del programa: Las compañías de liquidación suelen cobrar entre el 15% y el 25% del monto inscrito o entre el 30% y el 45% del monto ahorrado. Por ejemplo, una persona con una deuda de $25,000 le costaría entre $1,500 y $2,500 participar de un programa de liquidación asumiendo que se logra negociar una liquidación de $15,000. Estas tarifas de servicio generalmente se incluyen en el pago mensual que el deudor debe realizar.

Mayor monto mensual: Es usual que se requiera ahorrar más dinero mes a mes que otros métodos de alivio de deudas, como el Programa Manejo de Deudas o la Bancarrota.

Marca negativa: Tener una cuenta reportada como "Settled" (saldada en español) es una marca negativa que puede durar hasta 7 años en el historial de crédito.

Los pagos tardíos quedan reportados: Incluso si al final se llegó a un acuerdo y se pagó parte de la deuda, cualquier pago atrasados o vencidos antes de que se aceptará la oferta de liquidación permanecerá en el reporte de crédito. Este es uno de los aspectos menos favorables de este programa.

No existe garantía de llegar a un acuerdo: Los acreedores no están obligados a aceptar una oferta de liquidación y algunos pueden preferir vender la deuda a una empresa de cobranzas o probar su suerte en un proceso de bancarrota si el deudor decide tomar esa vía.

Posibles impuestos: El IRS considera que más de $600 de deuda perdonada son ingresos sujetos a impuestos, por lo que en la mayoría de los casos, una liquidación exitosa probablemente tendrá implicaciones fiscales.

Impacto en crédito

Este un programa que tiene un impacto negativo considerable en el crédito. El reporte "Settled" (saldada en español) en muchos aspectos es similar al impacto de una bancarrota, aunque a un nivel más leve pero sigue siendo negativo. Igualmente es algo que se debe aceptar ya que al final realmente no se pagó la deuda original, solo una parte de la misma.

Sin embargo, los impagos que se fueron reportando a medida que se fue ahorrando el dinero para la liquidación son impagos que quedarán en el historial incluso después de la liquidación. Esto puede llegar a sentirse injusto ya que la suspensión de pagos es prácticamente parte de la estrategia del programa de liquidación y deberían ser eliminados porque en esencia el dinero seguía siendo destinado a ese deuda solo que se fue aculando en una cuenta a parte.

Aunque es posible volver a construir el crédito, estos factores son algo a tener bien presente.

Por qué no lo consideraríamos

Si estás en un punto donde la deuda simplemente se ha vuelto imposible de gestionar y pagarlas es inviable por los montos tan elevados, este es un programa que se podría considerar como última alternativa antes de considerar la bancarrota, siempre y cuando se entiendan las implicaciones del mismo.

Dicho eso, no nos gusta el método que se aplica para solucionar el problema de deudas y preferiríamos darle prioridad al programa Manejo de Deudas dentro de lo posible, así implique más tiempo.

Sin embargo, también es entendible que van a existir situaciones en las que simplemente es imposible gestionar la deuda, principalmente por el tamaño de la misma. Ya no es una cuestión de ahorrar intereses o negociar un plan de pago, es una cuestión de pagar lo que se puede y salir del problema.

En esas situaciones en donde las únicas opciones son la bancarrota y la liquidación de deudas, probablemente el programa de liquidación tenga más sentido.

Solo consideraríamos este programa si:

• Nuestro crédito ya está dañado. A este punto no tenemos nada que perder.

• El problema de deudas es en relación a la cantidad total y no solo a los intereses o los pagos mínimos.

• El monto de la deuda es considerable. Como mínimo entre $5,000 y $10,000 por cada cuenta, de lo contrario es probable que los prestamistas ni siquiera estén abiertos a negociar. Además que existen mejores alternativas para salir de esas deudas.

• Quiero evitar pasar por el proceso legal de una bancarrota.

• Tengo una fuente de ingresos constante. De lo contrario, probablemente no vaya a tener la capacidad de ahorrar un monto para liquidar la deuda.

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