Bacarrota: La última alternativa a un problema de deudas

Carlos

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6 feb 2025

6/2/25

6/2/25

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La bancarrota es una herramienta legal diseñada para ofrecer un "nuevo comienzo" por decirlo de alguna manera, a quienes no pueden cumplir con sus obligaciones económicas, mientras que también protege a los acreedores al establecer un sistema organizado para recuperar parte de su dinero.

La bancarrota es considerada la medida de último recurso para un problema de endeudamiento que generalmente requiere liquidar activos o firmar un plan de pago.

¿Cómo funciona la bancarrota?

Cuando te declaras en bancarrota estás informando al sistema judicial que no puedes pagar tus deudas. Al ser un proceso legal y no un programa, normalmente requiere que el deudor presente una solicitud ante un tribunal de bancarrota, y es este tribunal quien supervisa el proceso y decide cómo manejar tus bienes y obligaciones financieras.

El juez del tribunal será quien decida si se deben liquidar parte de los bienes del solicitante o si la deuda se puede reestructurarse para satisfacer la mayor parte posible de la obligación.

Aunque la duración del proceso varía dependiendo del tipo de bancarrota, se podría esperar entre 3 y 6 meses para el Capítulo 7, entre 3 y 5 años para el Capítulo 13, y desde varios meses hasta varios años para el capítulo 11. Más abajo hablaremos más de estos 3 tipos de bancarrota.

Suspensión automática

Una vez que se presente la declaración de quiebra, se aplicará una suspensión automática, esto impedirá temporalmente que los acreedores inicien acciones de cobro en contra del deudor, incluyendo demandas, ejecuciones hipotecarias o embargos de salario.

Reunión 341(a)

Luego de la suspensión automática, se asignará un síndico para supervisar el caso y aproximadamente un mes después de la declaración de quiebra, se llevará acabo la reunión 341, también conocida como la junta de acreedores, donde el deudor deberá declarar sus activos, ingresos y deudas.

El propósito de la reunión 341 es examinar la situación financiera del deudor y confirmar los hechos declarados por el mismo en la declaración de quiebra . El síndico asignado determinará si alguno de los activos deben venderse en casos de liquidación (Capítulo 7) o si se necesita un plan de pago en casos de reorganización (Capítulo 13).

Esta reunión también tiene como objetivo ayudar al deudor a comprender el procedimiento de quiebra mientras que permite a los acreedores y otras partes interesadas hacer preguntas sobre su situación financiera. Es obligatorio que el deudor asista a la reunión 341 y responda a preguntas bajo pena de perjurio, sin embargo, no es obligatorio que los acreedores asistan.

Exoneración

Al final del proceso, las deudas calificadas serán exoneradas, lo que significa que el deudor ya no será legalmente responsable de ellas siempre y cuando cumpla con los términos de la bancarrota.

La exoneración es una orden permanente y prohíbe a los acreedores del deudor tomar cualquier tipo de acción de cobro sobre las deudas exoneradas.

Es importante considerar que un "lien" o gravamen válido que no se haya anulado en el proceso de quiebra subsistirá después de la exoneración. Es decir, una deuda garantizada que se haya considerado inejecutable en la declaración de quiebra, seguirá siendo responsabilidad del deudor. Por lo tanto, un acreedor con garantía puede ejecutar el gravamen para recuperar los bienes garantizados.

¿Se puede solicitar por cuenta propia?

Sí, existe la opción de declararse en bancarrota sin ayuda de abogado. Representarse a sí mismo se llama declararse "pro se", sin embargo no es para nada recomendable ya que la ley de bancarrotas es compleja, tiene repercusiones financieras y legales a largo plazo y un solo error puede perjudicar significativamente el caso.

Es preferible realizar el proceso son el soporte de un abogado especializado en bancarrotas que sepa elegir qué tipo de bancarrota declarar y cómo navegar el proceso legal, que repetimos, tiene repercusiones a largo plazo.

Si quieres obtener más información sobre la declaración de bancarrota por cuenta propia, comienza en la página oficial de la corte estadounidense uscourts.gov.

¿Qué tanto afecta al historial de crédito?

Una bancarrota es un evento crediticio muy negativo, considerado por muchos prestamistas como el peor posible.

Mientras más cuentas se incluyan en la declaración de quiebra, mayor será el impacto en el puntaje. Una persona con un historial crediticio perfecto experimentaría una caída drástica en su puntaje, por otro lado, una persona con un historial negativo y un puntaje bajo experimentaría solo una caída leve.

Con el tiempo, el impacto de una bancarrota en el crédito va disminuyendo, especialmente si se comienza a construir el crédito de forma responsable. Sin embargo, la bancarrota seguirá afectando el crédito mientras forme parte del reporte crediticio.

¿Cuánto tiempo permanece en el crédito?

El tiempo que una bancarrota permanece en el historial crediticio depende del tipo de bancarrota. Por lo general, las quiebras que exoneran las deudas permanecen más tiempo en el reporte de crédito.

Por ejemplo, una bancarrota del Capítulo 7 puede permanecer en el reporte de crédito hasta por 10 años a partir de la fecha de la declaración de quiebra ya que las deudas fueron exoneradas, mientras que una bancarrota del Capítulo 13 generalmente permanece durante 7 años ya que las deudas fueron reestructuradas y se termina pagando parte de la deuda.

Tipos de Bancarrota

Al estar dentro del Código de Bancarrota de Estados Unidos, los tipos de Bancarrota se refieren como “capítulos” para facilitar la identificación y hacer referencia las disposiciones legales.

Capítulo 7

Entre los tipos de bancarrota principales están el Capítulo 7, que es la bancarrota por liquidación.

Aquí se venden los bienes no esenciales como propiedades de lujo o bienes similares para pagar a los acreedores, aunque también se pueden a acudir a activos como acciones y bonos. Sin embargo, los bienes esenciales como la vivienda principal, muebles y el vehículo primario están protegidos de ser liquidados.

Las deudas no aseguradas como tarjetas de crédito o facturas médicas, suelen ser exoneradas.

Capítulo 11

El Capítulo 11, que es usado principalmente por empresas, permite reorganizar las deudas sin cerrar el negocio, dando la oportunidad de crear planes de rentabilidad, reducir costos y encontrar nuevas formas de aumentar los ingresos.

Básicamente la empresa continúa realizando sus actividades mientras trabaja en un plan de pago de deuda bajo la supervisión del tribunal. Este plan puede implicar la reducción de personal, la renegociación de contratos o la venta de activos.

Aunque es una oportunidad para permanecer a flote, la empresa no puede expandir sus operaciones, contraer nuevas deudas ni vender activos no especificados en el plan de reorganización sin la aprobación del tribunal.

Capítulo 13

El Capítulo 13, que es la bancarrota por reestructuración, permite que se mantengan los bienes (incluyendo los no esenciales) y en su lugar se reorganizan las deudas en un plan de pagos que puede durar entre 3 y 5 años con el fin de satisfacer parte de la deuda que el los acreedores consideren como mínimo suficiente y que sean pagadas de forma razonable según los ingresos del deudor.

La última solución

Las personas con ingresos bajos suelen calificar al capítulo 7, personas con ingresos elevados al capítulo 13; y el capítulo 11 aunque podría ser declarado por personas suele ser más común entre empresas con dificultades severas.

Una bancarrota es la última solución a un problema de endeudamiento, queda como una marca negativa en tu crédito por entre 7 y 10 años y dependiendo del tipo si se tienen activos es posible que deban liquidarse para pagar parte de esas deudas.

Existen dos alternativas que se deberían considerar antes de declarase en quiebra. Personalmente consideraríamos el programa Manejo de Deudas ya que no deja una marca negativa en el crédito y el impacto negativo es solo a corto plazo. También se podría considerar el programa Liquidación de Deuda, aunque no es uno que nosotros mismos elegiríamos ya que al igual que la bancarrota deja una marca negativa en el crédito, es una alternativa si no se quiere pasar por el proceso legal de una bancarrota.

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